Now Playing Tracks

Mi vida en un beat

Jamás imaginó que el baile lo llevaría a conocer Francia. De México para el mundo. Román arrastró su maleta llena de ilusiones hasta la puerta de su casa. Portaba una gorra negra, una camisa tipo polo y unos jeans de mezclilla. Salió con la frente en alto. Tan alto como sus convicciones. Nervioso, pero entusiasmado. En la cochera ya lo esperaba su familia que orgullosa no dejaba de aconsejarlo. “Pon actitud. Da lo mejor de ti. Arrasa con todos, pero sobre todo diviértete”. Román sabía que en su cuerpo llevaba el ritmo que a través de la música le daría un lugar no sólo en Francia, sino en el mundo entero. Cuando Roma comienza a bailar, su cuerpo se vuelve un lienzo listo para llenarse de color.

A los 17 años Román Vargas dejó el futbol. Había sufrido una lesión en la rodilla que lo retiró de las canchas por casi 9 meses. Su destino era otro. A los 19, abandonó el sueño de convertirse en futbolista, para cumplir otro: representar a México bajo el mando del ‘electro dance’. Sueño que hasta hace un año parecía imposible. 

Cuando ‘Roma’, como actualmente lo llama la comunicad electro del país, estaba a punto de cumplir 18, en mayo de 2010, el trayecto apenas comenzaba. Desde su cuarto soñaba con bailar. “En ese entonces parecía un reto enorme porque no bailaba ni en los festivales de la escuela”, dijo el tapatío. La música electrónica despertó en él una ilusión. La computadora se convirtió en la mejor maestra. “Fui aprendiendo solo, viendo videos en Youtube, después fui conociendo gente que estuviera metida en esto”, añadió. Llegar a bailar electro dance, también llamado vértigo, no fue cosa sencilla. Roma comenzó bailando tectonic, como se le llamaba anteriormente al electro en México, aunque con un estilo amanerado, estilo que actualmente es cada vez menos practicado, aunque en ocasiones necesario para comenzar a bailar electro. 

Aunque las bocinas de la computadora reventaban con música techno y electro house, su habitación era su único aliado. Román sabía que el electrodance había nacido en los suburbios del sur de París, Francia, especialmente en el club de la Metrópolis. Desde ese momento soñó con conocer aquella ciudad. 

Aunque fue a partir del 2000 que se practicó este baile en Francia, no fue hasta el 2006 que el resto del mundo fijó sus ojos en él debido al festival al aire libre llamado Techno Parado. Mediante medios para compartir videos, caso YouTube o Dailymotion, algunos bailarines comenzaron a mostrarse practicando el electro, permitiendo así, que distintas partes del planeta fueran conociéndolo a profundidad. Aquél estilo de baile urbano que veía en los videos de Youtube, se convirtió en una forma de expresión, una forma de vida. “Es una manera de demostrar quién soy, mi personalidad, mi estilo”, dijo el tapatío. La creatividad es una de las herramientas principales. “En este baile se trata de ser originales porque hay varios que dicen que el baile es igual en todas partes y universal pero aquí cada quien saca sus pasos, sus combos y son propios”, dijo Daniel Cabrales (Niño) integrante de Opem, crew a la que más tarde se sumó Román.

El baile está basado, aunque no limitado, a una mezcla de diferentes estilos de baile. La fiesta no discrimina. Géneros como el industrial, disco, new style, vogue, waacking, turfing, hip-hop, glowsticking, break dance, entre otros, son los invitados al banquete. En el mundo “electroso” no importa que mezcles, lo importante es crear un estilo propio estilo. 

Los pasos se basan predominantemente en el movimiento de los brazos tomando elementos básicos del glowsticking como el concepto de manos libres, figuras en forma de ocho, y la idea de la mano líder, también llamado liquid (una mano siguiendo la otra en formas geométricas). Mientras mantiene muchos aspectos del baile disco, amplificando puntos y poses. Los “beats” son necesarios y un plus para el estilo. “En México los “beats” son movimientos que quedan con la música”, dijo el Niño. “Hacer un “beat” es llevar la canción”, aseguró Moisés Ledesma (Cosmo), también bailarín de Opem. 

El baile incluye también elementos del toprock y trabajo de pies similar a los b-boy, prestados de las influencias del hip-hop en la música electro house. En el electro, los pasos son una de las partes más importantes. “Sí hay pasos que son básicos, pero hay pasos que por ejemplo, yo tengo un paso que me distingue y si lo hace otra personas es obvio que le van a decir que es copiado”, añadió Christian Ramos (Skye), tercer integrante de Opem.

Bastaban unos tenis, un pans y una grabadora para comenzar a bailar. El centro de Zapopan se transformó en su nido, en su cómplice. Cada domingo por la tarde, los ‘electro dancers’ tapatíos se reunían ahí para retarse. Uno vs uno. Team vs Team. Los eventos, gestionados por Danteck, encargado del staff Guadalajara, Jalisco, tiene el propósito de incentivar a los participantes. Invitarlos a dejar lo mejor en cada presentación, en cada competencia. Más que bailarines son como hermanos. En el baile se conjugan los valores más nobles del deporte. “En primera el respeto a tu oponente. Tolerancia, equidad, porque todos son iguales en el baile, ahí no se define por cómo eres, sino por como bailas”, aseguraron Skye y Adair Preciado (Bortek). 

Habían pasado ya 6 meses desde que Roma debutó. Tenis de la marca ‘Supra’, jeans entubados, chamarras coloridas y playeras con estampados de caricaturas. Para finales del 2010 ya no eran suficientes unos pans. “El electro dance tiene que ver con tu forma de vestir, de actuar, la originalidad, pero sobre todo la actitud. No es sólo un baile, tienes que ser muy creativo, es todo un estilo de vida”, sentenció Román. 

Con el tiempo fue formando su camino. Asistía a todas las competencias que se realizaban en la ciudad. Roma no necesitó mucho tiempo para adaptarse y encontrar un lugar al lado de Skye, Cosmo, Bortek y Beas. “En la comunidad “electrosa” es más práctico ponerte un sobrenombre, además te da identidad”, reiteró Roma. 

Opem, el team al que Roma se integró, se convirtió en la segunda mejor crew de México en marzo de 2011. Sólo por debajo de los Dem Revels, team representativo de Tijuana. Para Roma fue todo un reto, era el primer concurso nacional de su vida. A partir de ese momento, a Roma no sólo le sobraban eventos. Invitaciones a abrir conciertos, exhibiciones en fiestas y asiduas presentaciones en competencias. También comenzó a impartir clases en su universidad. 

Su esfuerzo, dedicación, pero sobre todo humildad lo llevaron a viajar. Cada quince días era llamado para concursar en distintos estados de la República Mexicana. Ahora además es juez. En un año su vida cambió; ya era conocido nacionalmente. “Jamás lo imagine, se me dieron las cosas. Ahora sé que las metas son para cumplirse, hay que morir en el intento”, sostuvo.

Fue un cambio inesperado para su familia principalmente. “Estoy muy orgullosa de mi hijo, al principio no nos parecía mucho la idea porque descuidó un poco la escuela, pero su esfuerzo ha valido la pena”, dijo su madre Josefina Lázaro, dibujando una sonrisa. Para su hermano, Nelson, también bailarín, fue una inspiración. 

Para él la meta era clara: convertirse en el mejor ‘electro dancer’ de México. Llegó el concurso ‘Vertifight nacional’ y con él, la opción de cumplir su sueño. Junio de 2011, Tijuana, México; Todo estaba listo. Roma eliminó a 4 de sus rivales y llegó a la final. Sabía que la oportunidad de representar a su país estaba a la vuelta de la esquina. 

Wisko, de Tijuana, era su rival en turno. Duelo de titanes. Roma quedó en segundo lugar, pero para el tapatío era sólo el comienzo; siempre optimista. Por problemas legales para Wisko será imposible viajar al viejo continente. El lugar es para Román. “Será un digno representante de México”, dijo Leo, organizador de eventos en Tijuana. 

La meta estaba en Francia, la capital del electro dance. El país en el que se vivió la fiesta grande. “La motivación de todo el que baila electro dance es poder ir a Francia y concursar”, finalizó Borteck. El pasado 25 de septiembre se llevó a cabo el mundial Vertifight Masters 2011. Román abordó el avión. Llegó a tierras ajenas y se adueñó de la ciudad. La experiencia no la cambia por nada. La mayor parte del apoyo económico lo aportó su padre, el resto fue la ayuda voluntaria de los “electrosos” del país. El día del concurso nada resultó como Roma esperaba. Tenía en la mente y en el corazón el apoyo de toda la comunidad electro del país, pero en Francia estaba solo. Compitió contra Miel y Fiasco, dos franceses que al igual que Roma, tuvieron una oportunidad de brillar. Finalmente Roma quedó eliminado. ¿Injusticia? . A Román no le faltó corazón, sino tiempo. Tiempo de demostrarle al mundo, por qué es el mejor electro dancer de México.

 

Me han dicho que un buen dancer nace de las derrotas, de las batallas, de las caidas y leciones que conlleve el baile. No sólo dar una exhibición y aplausos si no ganar el cariño y respeto de la gente. Un buen dancer se hace por invetar y no copiar. La fama es lo de menos, el trabajo es lo que importa”.
Lendoteck Electric’ks en Danteck Aguas, 22 de noviembre de 2011.
To Tumblr, Love Pixel Union